Afganistan 2006

En una plaza pequeña se reunían desde temprano trabajadores de la construcción que esperaban ser contratados por la jornada. Pintores, albañiles, electricistas y ayudantes, la mayoría inmigrantes de otras regiones del país que se instalaban en Kabul, la capital de Afganistán, en busca de un sustento para su supervivencia y para poder mandar dinero a sus familias en sus pueblos. Fue allí donde hice mi primer trabajo con la cámara de madera que había conseguido tras unas clases con fotógrafos locales. Con esta cámara, pude retratar los rostros, la mirada profunda de los trabajadores en un momento histórico para un país atravesado por invasiones extranjeras y guerras civiles.