SIRIA
La cobertura de la guerra civil en Siria en el 2012 fue muy importante para mí. Por un lado, volvía a la tierra desde donde mis abuelos migraron hacia Argentina con la caída del Imperio otomano a principios del siglo pasado; y por el otro, el país atravesaba una convulsión interna, con grupos de rebeldes que tomaban las armas con el objetivo de derrocar al presidente Bachar Al Assad, un líder que gobernaba con mano de hierro un país complejo por sus divisiones étnicas y religiosas. El conflicto escaló mientras cubría la noticia en la provincia de Idlib y dejó poblaciones enteras desplazadas y miles de muertos en distintos puntos de la región dominada por facciones rebeldes musulmanas.
