UCRANIA
Traumas que quedan toda la vida. Lo mas trágico de la guerra es la gente, porque al final, lo que uno ve, es la desgracia, es la ruptura de la sociedad, de las familias, de barrios, de pueblos destruidos. Eso es lo que no cambia.
Fotografiar a las víctimas, sus familiares (que la mitad fue desplazada y la otra quedó traumatizada), la gente que estuvo en fuego cruzado, el pueblo que tiene que reconstruir su vida, su economía, sus casas, se hace difícil mostrar la guerra sin caer en lo explícito. Nuestro trabajo es importante para documentar lo que pasa pero uno ve las fotos que hace y después lo pone en dimensión de lo que vio, lo que escuchó, lo que se sentía en es momento, y no es nada lo que podemos mostrar.
Se hace un gran esfuerzo por contar lo que pasa pero creo que no es suficiente. Tal vez, sea por eso que el desafío cuesta el doble: mostrar mejor y distinto. Estas coberturas suman experiencia y ayudan a saber a dónde y cómo mirar, cosa difícil, porque es complicado voltear la mirada para otro lado y poder transmitir lo que se
siente estando ahí.
